lunes, enero 05, 2015

enduro prueba cannondale jekill 2015 en ojèn /EUROPEAN ENDURO SERIES



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hotel 360 h.

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¿Cuál es el futuro del Enduro? – Probando la Cannondale Jekyll 2015
Juan Ángel Triguero - abr 8, 2014 0

Ojén (Málaga), Viernes 28 de Abril del 2014, 03:00 a.m.
Cada viaje es único, de él esperas siempre volver habiendo disfrutado al máximo, pero también, habiendo aprendido todo lo posible.

En esta ocasión, el objetivo era vivir en primera persona una prueba de Enduro de nivel nacional, la primera cita del Open De España Big Ride en Ojén, y además, hacerlo sobre la bici del Campeón del Mundo de la modalidad, la Cannondale Jekyll de Jerome Clementz.

Tras dormir algunas horas en la furgo, el viernes amaneció nublado con pequeñas lluvias intermitentes. La Jekyll no llegaría hasta el sábado, así que mi tarea se basó en encontrar un enchufe para mi maltrecho portátil y hacer de chofer a mis compañeros de viaje entre entreno y descanso.

Ojén, situado a lomos de la Sierra de las Nieves y mirando hacia el mar, es cuna de grandes ciclistas, como José Márquez, tres veces campeón de España de Rally entre otros muchos triunfos. Posee un pasado ciclista de “montaña” muy rico, y sus montes esconden multitud de caminos y senderos de todo tipo.

:: ¿HACIA DONDE VA EL ENDURO EN ESPAÑA?

Una de las muchas conversaciones que tuvimos durante el viaje fue sobre el #Enduro en general y la forma de organizar las competiciones. Para una prueba como esta de nivel nacional (también válido para cualquier otra), conocerse el terreno lleva sus ventajas, como también las lleva poder entrenar los tramos cronometrados desde días antes de la competición. En este caso, nosotros salimos el jueves noche para poder entrenar viernes a tope y sábado más relajados para descansar un poco y estar frescos el día clave.
La diferencia de poder entrenar un tramo cronometrado varias veces para conocer bien las trazadas, frenadas, curvas y demás, a no conocerlo, es muy grande.

Está claro que controlar esto para que todos los corredores tengan las mismas ventajas es imposible, desde la gente local que se conoce el terreno desde hace años, a los que por sus posibilidades pueden viajar días antes para entrenar más, hasta los que por “conocidos” saben cuales son los senderos por donde discurrirá la carrera desde meses antes.

Si es cierto que muchos de los que entrenan días o semanas antes lo hacen dando palos de ciego, sin saber si esta bajada entrará en el recorrido o si cortaran la trazada con cintas, etc…

Aquí el organizador poco puede hacer, salvo intentar guardar un secreto a voces.

Volvamos a Ojén. El viernes, día de entrenos para muchos (el ambiente ciclista del pueblo desde primeras horas de la mañana así lo confirmaba), los tramos estaban marcados al 70% más o menos, a falta de algunas cintas o señales. El tramo 1, el más largo, de casi 9 minutos de bajada, salía desde lo alto de un repetidor. La subida desde el pueblo duraba casi una hora, con pendientes finales que la mayoría decidía hacer a pie puesto que era muy complicado pedalear pese al buen firme de la misma.

Aquí viene el segundo dilema de organizadores y corredores, los remontes. Para una persona que lleva una semana entrenando en Ojén o los propios corredores locales, el entrenar los tramos el Viernes o Sábado supone un desgaste extra que les pasará factura el Domingo en la competición, así que muchos practican solo alguno de los tramos que se les pueden atragantar o puede haber variaciones con el marcaje. Para el resto, los que solo pueden entrenar Viernes y Sábado, muchos solo el Sábado, hacer los cinco tramos cronometrados supone hacer las cinco largas subidas, al menos una vez. Si, se puede decir que siempre ha sido así, en descenso, en rally y en cualquier otra disciplina, el que tiene tiempo y dinero, tiene los mejores medios.
Pero, ¿que pasa cuando en una disciplina como el #Enduro se emplean remontes motorizados para no tener que pedalear cuesta arriba en los entrenos?.

En Ojén, el Viernes, los remontes motorizados estaban permitidos, o mejor dicho, no estaban controlados. Para el Sábado, día de entrenos oficiales, en principio no estaban permitidos, pero a última hora del viernes, todos los corredores recibieron una notificación via email, de que en el tramo 1, el más largo, estaban permitidos los remontes hasta mitad del puerto, donde la subida ya se hacía más estrecha y empinada.

Puede haber multitud de opiniones, y como digo, es muy difícil de controlar todo, pero la esencia del Enduro reside en eso, o así nos lo venden las marcas, una bici que nos permita subir pedaleando cómodamente para poder bajar a gran velocidad.

En mi opinión, no deberían estar permitidos los remontes motorizados los días previos a la competición, y aunque el organizador no pueda estar una semana controlando eso, el corredor si se exponga a ser sancionado si así lo hace. Esto perjudica a los que solo pueden entrenar Viernes y Sábado, pero la competición no perdería su esencia.

Ya el Sábado pude recoger la esperada Cannondale Jekyll 2015 con horquilla Lefty Supermax. Después de los ajustes de rigor y revisar bien la tornillería comenzaron los entrenos para mi.

La nueva Jekyll, negra con toques verde fluor, cuadro de carbono, un diseño y geometría bastante agresivo, para mi gusto, entra dentro del canon de “bonita-preciosa” a primera vista.

Diseñada conjuntamente con el equipo Overmountain de Cannondale y su jefe de filas, Jerome Clementz, la nueva Jekyll 2015 tiene algunas variaciones respecto al modelo anterior.

Las más vistosas son la adopción de ruedas de 27,5″, de las que no hace falta centrarse ya mucho, y la nueva horquilla Lefty de largo recorrido, la Supermax.

Escépticos o no, las horquillas Lefty de Cannondale funcionan a las mil maravillas, y lo creamos o no, son rígidas y resistentes. La nueva Supermax llega hasta los 160mm de recorrido con algunas novedades, como el nuevo cartucho hidráulico interno PBR con pistón de boca ancha que aumenta el flujo de aceite mejorando la sensibilidad ante pequeños impactos y suavidad a altas velocidades. Esto sumado a los rodamientos de agujas sellados patentados por Cannondle y su diseño invertido, hacen que su tacto sea simplemente perfecto.

La nueva Supermax posee unas barras de 36mm y en su parte superior de doble pletina, la anchura llega hasta los 46mm, otorgando una robustez y rigidez solo vista en horquillas de descenso. ¿Su peso?, tan solo 1850 gramos, algo impensable para una horquilla convencional de este calibre.

Posee un bloqueo, que aunque no es total, se agradece y mucho subiendo, el cual es accionado mediante un botón doble en la parte superior de la horquilla, bajo el manillar. En Ojen, la Supermax ha funcionado a la perfección, una vez te montas en la bici y miras al frente te olvidas que llevas una horquilla con un solo brazo.

El amortiguador trasero fabricado por FOX, el DYAD, en la nueva versión para la Jekyll 2015 otorga 160mm de recorrido en la posición FLOW y 95mm en la posición ELEVATE. El DYAD cuenta con dos cámaras independientes. En el modo ELEVATE el aceite solo circula por este circuito, el cual está diseñado para funcionar como un amortiguador de XC, con plataforma de pedaleo y pensado para ascender y rodar.

dyad

En el modo FLOW, ambos circuitos se unen y el amortiguador funciona en su máximo esplendor al igual que lo haría una bici de descenso, cuando más rápido y agresivo mejor se comporta.

La altura del pedalier varía, siendo más baja en la posición FLOW de 160mm de recorrido. Para activar una u otra posición, un cómodo mando remoto en el manillar nos facilitará la tarea.

La geometría ha variado levemente… para mejor, un ángulo de dirección más lanzado llegando a los 67º.


El cuadro está pensado para llevar transmisiones de 1×11, desarrollo más que suficiente para este tipo de bicis. La gama Jekyll 2015 tendrá dos versiones en carbono con horquilla Supermax, y otras dos en aluminio con horquilla Rock Shox.

:: GAMA JEKYLL 2015 (peso y precio)

Jekyll Carbon Team – 12,2Kg – 6,499 €
Jekyll Carbon – 12,8 Kg – 4,499 €
Jekyll 3 – 14,0 Kg – 3,299 €
Jekyll 4 – 14,3 Kg – 2,599 €


Y llegó el Domingo. El despertador sonó a las 6:30 para un rápido desayuno, preparar la mochila y la bici, y estar a las 8:00 horas listo en la plaza de Ojén. Con casi 300 participantes y con un recorrido realmente duro, nos esperaban seis largas horas en la montaña para disfrutar con la Jekyll. Por suerte el tiempo acompañó y el sol lució desde primeras horas.

Para la subida al primer tramo cronometrado, la organización de BIG RIDE dio una hora y veinte minutos para llegar, tiempo más que de sobra para alguien medianamente en forma. E aquí otro punto interesante sobre las competiciones de Enduro que días atrás leí en el blog de Luís Roman, y no es otro que la dureza de los tramos de enlace.

En Ojén en concreto, los tramos de enlace no eran “fáciles”, ya que las pendientes con las que tuvimos que lidiar eran muy duras, así como las distancias, el numero de enlaces, los repechos y zonas de pedaleo en los cronos, etc…

El primer tramo cronometrado de casi nueve minutos de duración (algo más para mi), comenzaba con una zona empinada y revirada para después salir a un sendero muy rápido que terminaba en un cortafuegos, donde alguna curva marcada con cintas hacia de “freno” para no llegar a los 100km/h. Aun así, algunos cuenta kilómetros superaron los 70km/h. Tras el cortafuegos, un repecho donde algunos meditaban el Sábado si era mejor correr o pedalear. Yo por mi parte pedalee y lo subí del tirón. La verdad que da gusto ir con una bici “nueva”, todo funciona a la perfección. Un par de salidas de pista y alguna curva atragantada en la parte revirada del final, y a subir de nuevo.

Para uno de mis compañeros de viaje, Victor Esplugas del BikeSupport-Scott, el cual este era su primer Enduro y su primer tramo cronometrado, este también fue el último del día, dos reventones terminaron con sus aspiraciones. Y es que las zonas de rocas… eran duras. Y para nuestro “xofer”, Wittig del Giant-Golpe de Pedal, también mala suerte al hacer varios rectos y tropezar en alguna ocasión haciéndole perder mucho tiempo.

El tramo dos, uno de los que no tuve tiempo a entrenar el día anterior, era sencillo y corto, y salvo una trialera de piedras justo antes de terminar no hubo mucho misterio. Eso si, la trialera fue “agarra el manillar y cierra los ojos…” y la Jekyll hizo el resto con notable alto.


El tercer tramo ya eran palabras mayores. Para los que crean que el Enduro es solo para “descenders”, les animo a probar en Ojén el próximo año. La organización se esmeró en diseñar tramos con todo tipo de terrenos, aunque eso si, siempre predominando la bajada. En este tercer tramo, se salía en ligera subida, unos 200 metros, para continuar por un sendero llano repleto de curvas y pequeñas zonas de piedras. Como conocía el tramo, calenté bien hasta justo un minuto antes de mi turno para así salir disparado y no tener las piernas como piedras a los dos minutos. Aun así, la zona de pedaleo se hizo dura.

Tras esta, una larga zona de piedras de tamaño considerable donde la habilidad para mantener la línea recta marcaba las diferencias, y con un par de curvas finales donde casi había que hacer Trial, y donde besé el suelo, todo hay que decirlo, pero sin consecuencias gracias a las coderas y rodilleras. He de decir, que me dio tiempo de sobra a cambiar de casco, quitarme coderas, maillot de manga larga, bajar rodilleras, parar en los avituallamientos cinco minutos, y subir al tran tran, echar fotos, etc… y aun asi, me sobraban otros 15 minutos para prepararme de nuevo para el siguiente tramo cronometrado. Este punto, quizás sea de los más complicados de analizar.

Si se ajustan más los tiempos en los enlaces, la gente ha de apretar más en las subidas, parar menos en los avituallamientos, estar pendientes del reloj…, pero, esto realmente, en la práctica, supone que los “Pro’s”, o digámoslo de otra manera, los 25 mejores, lleguen de sobra, ya que es gente preparada (y no “descenders” como se puede leer aquí), y el resto, digamos del puesto 25 al 150, lleguen sudando la gota gorda, y los 150 restantes, simplemente no lleguen. Todo organizador sabe que una carrera no funciona si solo van los 25 primeros, las competiciones son posibles gracias a un numero de competidores mínimo, sin el cual serian inviables.

Es por eso, que apretar a los corredores en los tramos de enlace haría la prueba más dura, pero eliminaría a la gran mayoría.
Ante todo esto, Ojén es duro, aun con el tiempo holgado en los enlaces, las largas y empinadas subidas en los enlaces, los repechos en medio de los tramos cronometrados y las zonas de pedaleo ponen a prueba las capacidades de cada corredor, sea cual sea el nivel.

El cuarto tramo, también sencillo, tampoco lo pude entrenar. Preguntaba antes de cada salida a varios compañeros como era, por si había algún peligro más que nada, y este era el más sencillo. Pero nunca te puedes fiar, y esta vez me toco subir varios repechos corriendo por no poder anticiparme con los cambios y la velocidad. Es difícil trazar una curva que no sabes ni el agarre, ni la duración, ni los obstáculos que pueda tener, etc. Y frustrante entrar en ella a velocidad media o baja y darte cuenta a mitad de curva que no había nada y podías haber soltado el freno…

Pero así es la vida. Los tramos sorpresa en las competiciones de Enduro también están a la orden del día, pero es “difícil” de mantener el secreto, y lo que realmente hace es perjudicar al que no le han contado el secreto y beneficiar al que si lo sabe o es de la zona y se conoce todas las bajadas.



Y por último el tramo mas molón del día, el quinto y último. Para llegar a el había que descender hasta la zona baja del pueblo, para después cruzarlo por unas rampas de asfalto descomunales, donde la mayoría echaba pie a tierra. En la zona de salida, ya se veían caras descompuestas y pocas ganas de marcha. El sol apretaba tras 5 horas de competición y se pensaba más en el repecho que había que subir que en los saltos y peraltes juguetones de gran parte del recorrido final.


Este tramo era de los más bonitos. El sendero transcurría por un frondoso valle con curvas peraltadas y pequeños saltos hasta llegar al repecho y afrontar una rápida trialera de rocas y arena suelta. En uno de los saltos casi perdemos al cuarto integrante de la expedición Madrileña, Fernando Marcos de BikeSupport, que sufrió una aparatosa caída fracturándose un dedo de su mano, aun así logro terminar la competición. Otro de los puntos que discutimos durante el viaje, a parte de las conversaciones entre Wittig y Fer, fue el de “no salirse de la trazada o camino”.

El marcaje en la BIG RIDE de Ojén era “suficiente”, y en algún punto si ibas un poco “tocado” podía dar a equivocación. Pero, de lo que hablamos fue de la ética del corredor de no crear trazadas nuevas para ganar tiempo. Esta claro que no se pueden marcar diez minutos de bajada enteros, sería una locura, y más aquí donde son cinco tramos. Pero, en zonas donde existen curvas u obstáculos, llámese setos, troncos, cortados…, el acortar el camino está a la orden del día, y es que cada segundo cuenta en el resultado final. Aquí es donde entra la ética del corredor, puesto que si hay un sendero marcado (por el paso del tiempo), crear uno paralelo por que este sea más rápido, no nos parece la opción correcta.

Aquí la cuestión es ser el más rápido en un camino que quizás lleve ahí “siglos”, no el ser el más rápido creando un camino nuevo. El problema viene cuando unos cuantos pasan creando una trazada nueva, y si tu no pasas por ahí, sabes que llevas la de perder de antemano. Este sería un punto donde también creemos que las sanciones deberían estar presentes, al igual que en la normativa. El camino es el que está ahí, acortarlo creando trazadas nuevas no beneficia a nadie, ni al medio ambiente, ni a la gente del lugar, ni al espectáculo.

Y de vuelta a la plaza de Ojén, con un ambientazo veraniego. Las terrazas a rebosar, bicis por todas partes, y el esperado podio, copado esta vez por todos los integrantes del equipo Overmountain de Cannondale, con Jerome Clementz a la cabeza como vencedor final en hombres y Pauline Dieffenthaler en féminas, que por cierto fueron más de veinte las participantes.

Conclusión, la nueva Jekyll funciona a las mil maravillas, el cambio de recorrido y el bloqueo de la horquilla nos dejan subir más que cómodamente, y sus escasos 12kg de peso se notan y mucho. Bajando, el ángulo de dirección abierto, una gran rigidez del cuadro y componentes, junto con los dos amortiguadores de ambas ruedas funcionando a la perfección con sus 160mm de recorrido, nos permiten exigir todo lo que podamos darle a la Jekyll y mucho más.


Y el Enduro, ¿cuál es el futuro del Enduro?. No lo sabemos, habrá que ir limando todo aquello que sobresalga demasiado y equilibrar la balanza, pero lo que si sabemos, es que nunca llueve a gusto de todos, y que sin entreno ni buena voluntad, no hay ni Enduro ni “Enblando”.


Dar las gracias a Pablo Sebastián Wittig por acogerme y llevarme en su nido de amor, a Ignacio Giménez por dejarnos probar la nueva Jekyll 2015 y a Guti Martín y la gente de BIG RIDE por organizar un Open de España a la altura.

¡Nos vemos en Tui!
http://www.iberobike.com/cual-es-el-futuro-del-enduro-probando-la-cannondale-jekyll-2015/

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Calendario de los EUROPEAN ENDURO SERIES:
25-26/04/2015 – EES in Punta Ala (ITA)
04-05/07/2015 – EES in Sölden (AUT)
25-26/07/2015 – EES at 3-Countries Enduro (ITA/AUT/SUI)
05-06/09/2015 – EES at Paganella (ITA)
17-18/10/2015 – EES in Malaga (ESP)
EUROPEAN ENDURO CHAMPS:
20-21/06/2015 – EC in Kirchberg/Tyrol (AUT)

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